Pues si, esa fue una de las preguntas que hice al que estaba a mi lado hace mucho tiempo en uno de mis primeros trabajos, ya que me dijeron cuando tenÃa que entrar pero para salir, ya me avisarÃan. ¡Qué tiempos aquellos!.

Seguramente que habrá más de uno/a que se sienta identificado/a con esta imagen, ¿verdad?, pues eso, que hay muchas veces que la persona que lleva la contabilidad en la empresa se siente como si estuviera amarrado a la silla y con una cadena muuuuuuy larga que lleva, justo, hasta los servicios, por aquello de que se levante alguna vez para cotillearle un poco.
La imagen refleja muchas realidades cotidianas, por ejemplo, la frase en todo lo alto del jefe de turno (“¡¡Lo necesito para ayer!!”), el calendario para saber cuándo hay “puentes”, el cajón-quiosquito en el que se mete de todo y que raramente se usa algo de ellos, aquella ventana que tenemos a lo lejos y que nos hace ver cuándo es de dÃa o de noche, el reloj de cabecera que “es más mirado que la recepcionista” o el acto de “teclear mucho” para dar la sensación de que se trabaja.
El gráfico ha sido tomado de aqui  y aunque el autor es un informático, los trabajos que realizan los dos gremios se realizan en el mismo entorno, la oficina, asà que la imagen nos viene como anillo al dedo, ¿o no?
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