Pues sí, ya que he añadido una encuesta en el lateral de la web para intentar saber qué es lo que piensa el lector que se pasa por aquí sobre la susodicha medida. Hoy nos han dicho que solamente se va a centrar en el tipo general, es decir, en el 16% que pasaría al 18%, sin tocar ni el superreducido (al 4%), ni el reducido (al 7%), por lo que los alimentos de primera necesidad, tales como huevos, leche o pan no verán incrementados sus precios, así como los de hostelería, que se mantendrán en el tipo actual.
Esta medida llevará irremediablemente a una subida general de precios en todos los sectores y actividades, que tributan mayoritariamente en el régimen general, por lo que todos, vivamos en La Moraleja o debajo de un puente, tendremos que pagarlo, lo que hará que el consumo se detraiga aún más y, con ello, aumente el paro.
¿De verdad piensa Ud., tal como nos dicen desde arriba, que estamos a favor de esta medida?
Hoy comienzo el mes con algo menos de peso. Y no es que me haya puesto a dieta, que debería para perder esa tripita que ahora tengo, sino porque el lunes pasado me quitaron el apéndice, lo cual me ha tenido postrado en el hospital y posteriormente en casa, hasta ahora. Al parecer, el apéndice es ese órgano que todos tenemos, que pocos saben para qué sirve pero que cuando dice aquí estoy yo, mejor salir disparados para urgencias. O sea, que es como cuando el gobierno de turno dice que va a subir los impuestos, que mejor nos coja a todos confesados.
Hoy, después del maratón de presentaciones que realizamos ayer, ya he puesto el punto de mira en las cuentas anuales y héte aquí, que entre memoria y memoria, me encuentro con la noticia de que Hacienda quiere asignar a las empresas un correo electrónico y, de esa forma, enviarle a través de ese medio notificaciones, requerimientos y hasta a un inspector, si es preciso.
Antes que nada, me van a tener que perdonar, pero ya habrán notado que el Blog no se está actualizando en los últimos días, y es debido a la carga de trabajo que tenemos ultimamente y que me está impidiendo escribir los artículos de forma más regular. Entre el Impuesto de Sociedades y las Cuentas Anuales estoy en un sinvivir, oiga. Y es que parece que nos los hubieran puesto con el propósito de promover la baja mental y física de asesores y contables, por que el que se haya enfrentado al impuesto y a las cuentas de una empresa y haya salido indemne, que piense como saldremos los que nos tenemos que enfrentar a más de una…
Pufff… Menos mal… Alguien ha tenido la buena idea en Hacienda de aplazar sine die la obligatoriedad de presentar los libros del I.V.A. previsto para el año que viene. Esta obligación, que en un principio estaba limitada a las sociedades inscritas en las devoluciones mensuales del I.V.A., se iba a generalizar en el 2010 a todas las sociedades anónimas y limitadas, independientemente de su tamaño, lo cual aumentaba aún más la carga de trabajo de las más pequeñas y con menos recursos.
Dice un viejo refrán que al perro flaco todo son pulgas, expresión que incide en la idea de que, por muy mal que vayan las cosas, todavía pueden llegar a ser peores. Hago esta introducción al saber que el fisco, oséase, Hacienda, está buscando debajo de las piedras para intentar sacar dinero de donde sea, en vista de la recaudación que está teniendo en el año, producida como todos sabemos, por la situación económica que atravesamos.
¡Eureka…!¡Albricias…!¡Cáspita…!¡Por fín…! Sí, amigos, el tan deseado programa de ayuda para la confección del Impuesto de Sociedades del ejercicio 2008 ya está fuera del horno, o sea, recién calentito y a nuestra disposición. Desde luego que la AEAT ha apurado al máximo para ponerlo en circulación, ya que hasta el mediodía no estaba en la web, por lo que ha tenido que ser a partir de la tarde de hoy, día 30, cuando se haya puesto en la misma.
La campaña de renta llega a su fín (ya era hora, pensará más de uno) con una novedad muy importante respecto a ejercicios anteriores: las devoluciones tardan mucho menos tiempo en realizarse. Me consta que es así por que en una muestra sacada de mis clientes a los que se las he presentado telemáticamente, en el cien por cien de los casos han recibido el dinero en menos de quince días, algo totalmente impensable años atrás, lo cual me lleva a la conclusión de que antes no se hizo por que no quisieron.
Tengo que reconocer que desde hace unos días estoy en un sinvivir, se me cae más el cabello (de lo poco que me queda), estoy más nervioso, duermo menos y le grito más al perro. Resulta que estamos en plena cuesta de la campaña de renta, las cuentas anuales (con los problemas que tiene la aplicación durante el primer ejercicio) a la vuelta de la esquina y la presentación del impuesto de sociedades que nos mira de reojo. Un Impuesto de Sociedades nuevo, complicado y difícil. Y todavía no tenemos el programa de ayuda (nunca mejor dicho en este ejercicio) de la Agencia Tributaria. Es decir, que a falta de cindo días para el comienzo de su presentación, no sabemos con qué nos vamos a encontrar. O, mejor dicho, sí lo sabemos pero nos asusta de narices cómo lo vamos a llevar a la práctica.
No puedo decir que haya sido con nocturnidad pero sí aprovechando el fín de semana y fin de mes cuando ha sido publicado en el BOE la Orden que aprueba los modelos de declaración del Impuesto de Sociedades del ejercicio 2008, una publicación que era muy esperada, por cuanto la presentación este año del impuesto entraña una serie de dificultades que no se encontraban en ejercicios anteriores.
La guerra que mantiene abierta la Inspección de Hacienda frente a las sociedades de profesionales (

