Buceando por la red he intentado buscar una solución a este problema (que suele ser más frecuente de lo que muchos piensan) y una salida airosa como las que se detallan a continuación nos puede sacar de más de un atolladero.
Tomad nota:
1. – Me dijeron en el banco de sangre que esto podía suceder.
2. – Es sólo una siesta de 15 minutos para recuperar las energías, como me enseñaron en el curso de aprovechamiento de tiempo que ustedes me mandaron hacer.

3. – Estaba imaginando cómo es la vida de un ciego.
La verdad es que llevaba buscando desde hace unos días un decálogo que pudiera definir nuestras funciones y responsabilidades como contables y hoy lo he encontrado en
Hoy lunes quiero empezar el blog con algo de humor y para eso incluyo un video que nos puede dar ideas de cómo divertirse en la oficina (cuando no esté el jefe, claro) sin molestar a nadie, que ya es un logro.
El vídeo de la semana tiene que ver con la crisis actual que padecemos y las medidas imaginativas que nos sugieren algunos para sobrellevarla mejor.

No he podido resistirme, lo siento. Pues si, la globalización nos ha traido a nuestros trabajos ciertas comodidades con las que antes no contábamos, para qué nos vamos a engañar. Y si no, sigan leyendo y observen este horario de trabajo. Como verán, trabajar doce horas así tiene su mérito… Vean.

