Ya tenemos aquà el tercer trimestre de impuestos. La verdad es que, después de todo lo que se ha montado con la subida del I.V.A. y sus consecuencias, veo a las empresas con un tono marcadamente más negativo que hace unos meses. Me refiero al estado de ánimo que tienen después de un verano que, en la mayorÃa de los casos, no ha sido como esperaban y con unos datos peores comparados con los de ejercicios precedentes, por lo que me temo que las solicitudes de aplazamiento y fraccionamiento se van a multiplicar este trimestre, tanto en I.V.A. como en I.R.P.F., ya que la cosa no mejora y no se le ve la salida (se vende menos, se cobra más tarde, etc.).
Este trimestre también toca pago a cuenta del Impuesto de Sociedades, asà que el mes de octubre puede ser de aúpa para más de una empresa, sobre todo las pequeñas. Y si a todo ello sumamos nominas y seguros sociales podemos llegar a noviembre con más de un palmo de lengua fuera por el desgaste realizado.
Y es que el esfuerzo que van a tener que realizar este mes puede que sea la puntilla que termine con alguna y no tengan más remedio que llegar a la última decisión, la más traumática, la más indeseable. Aquélla a la que se llega cuando no se tiene más remedio y ya todo tipo de señal de auxilio ha sido desoÃdo. Bajar el telón. Echar el cierre. Finiquitar. Despedir. Caput…
Hoy se ha sabido que la confianza de los consumidores, y con ello el optimismo, ha caÃdo 9,2 puntos respecto al mes anterior, lo que indica que las expectativas que tenemos en que la economÃa mejore no pueden ser más negras.
Lo dicho. Vamos a ver si podemos cobrar algo para ir tirando y ya le diremos al frutero que nos apunte la compra en la lista…
Hasta la próxima.
Â
Antonio Guerrero
« La subida de impuestos y la creación de empleo. | Si los bancos no prestan, no salimos de la crisis. »




