
Me puedo aventurar a decir que no hay oficina sin estrés ni estrés que no se haya metido hasta las cejas en una oficina. Y es que la tensión que se puede acumular en un espacio reducido puede llegar a cotas inimaginables, no sólo por su intensidad, sino por cómo puede llegar a salir a flote.
Define el R.A.E. el estrés como la “tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves”, y es que esa tensión la puede provocar desde una broma mal entendida por un compañero, hasta la agobiante situación de muchos empresarios por la falta de tesorerÃa ante la inminente presentación de los impuestos.
La falta de tolerancia a ese estrés puede ser causa de que el entorno en que se trabaje en una oficina pueda ser intolerable y causa de muchas depresiones y trastornos. Pero muchas veces no es para tanto, hay que saber discernir entre lo importante y lo secundario.
En el video de esta semana se ven situaciones que podrÃan verse en cualquier oficina, pero lo que puede diferenciar a unas y otras es esa tolerancia que comentaba antes. Vistas desde fuera pueden llegar a ser divertidas, pero para los implicados la cosa cambia.
¿Cuando y cómo se descarga ese estrés? Pues como se ve en este otro video, por ejemplo, ante la falta del jefe, que se lo toman a fiesta…
Pienso que lo mejor es un término medio…
Antonio Guerrero
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BuenÃsimo el artÃculo y los vÃdeos. La verdad es que algunas veces hay que quitar un poco de la presión de la “olla”. Recuerdo un video en el que un individuo, en un arranque de ira, tiraba el monitor del ordenador al suelo, como pelota botada por Gasol.
Un abrazo.