No he podido resistirme, lo siento. Pues si, la globalización nos ha traido a nuestros trabajos ciertas comodidades con las que antes no contábamos, para qué nos vamos a engañar. Y si no, sigan leyendo y observen este horario de trabajo. Como verán, trabajar doce horas asà tiene su mérito… Vean.
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8:00 : Llego a la oficina y saludo a mi jefe.
8:02 : Enciendo el ordenador y me conecto a Internet.
8:04 – 8:40 : Leo los mails que me llegaron la noche anterior.
8:40 – 8:48 : ReenvÃo algunos de los mejores a la lista de correo.
8:48 – 8:50 : Reviso las cosas que tengo pendientes para hacer ese dÃa.
8:50 – 9:50 : Entro en las webs de cuatro o cinco periódicos para estar al dÃa de las noticias.
9:50 – 10:00 : Hago un par de llamadas de trabajo.
10:00 – 11:00 : Cumplo la cita que tenÃa con mi última conquista en un chat.
11:00 – 11:05 : El jefe me llama para pedirme el último informe de ventas de la empresa. Dice que lo necesita en 15 minutos. Me pongo nervioso.
11:05 – 11:25 : Corro para terminar el dichoso informe en 15 minutos, cuando la idea era dedicarle al menos tres dÃas!!!
11:25 – 11:59 : Vuelvo a entrar al chat y termino la charla que dejé inconclusa.
12:00 : Me salta un aviso en la pantalla sobre la llegada de un nuevo correo. Otro de la lista de correo.
12:01 – 12:30 : Nueva tanda de respuestas de los últimos mensajes de la mañana (valga aclarar que de los 20 que he recibido hasta ahora, 19 son personales y uno del jefe de personal de la empresa anunciando que se tomarán medidas drásticas para controlar la pérdida de tiempo de los empleados durante las horas de trabajo).
12:30 – 13:30 : Me vuelvo a conectar a las webs de los periódicos por si hay alguna noticia de última hora.
13:30 – 14:00 : Llamo a casa para saber qué haremos el fin de semana.
14:00 – 16:00 : Almuerzo
16:01 – 16:10 : Primera sesión de revisión del correo de la tarde.
16:10 – 16:30 : Tarde caliente: navegación interrumpida por mis páginas porno preferidas. Interrumpida por que cada vez que alguien se acerca a mi escritorio tengo que esconder mil acalorada búsqueda poniendo a funcionar una opción de emergencia que despliega cuadros estadÃsticos sobre toda la pantalla del computador en pocos segundos. Lo más difÃcil de esta táctica es controlar los banners porno que saltan sin avisar y sin parar.
16:30 : El jefe me manda llamar y me regaña por lo malo del informe que le presenté esta mañana. Me lo devuelve para presentarlo, y mejorarlo, al otro dÃa.
16:35 – 16:45 : Ojeo el informe y lo pongo de primero en la lista de cosas que tengo pendientes por hacer. Otra tarea que queda para el siguiente dÃa porque ahora…
16:45 – 17:00 : Participo en el foro on-line “¿Le parece justo tener tanto trabajo?”. TenÃa que hacerlo, pues es una buena forma de desahogarme sobre las injusticias que cometen las empresas hoy en dÃa.
17:00 – 17:02 : Hago una llamada a un cliente. No está. Aparece en mi pantalla el aviso de que recibà un nuevo correo de chistes.com
17:03 – 18:03 : Sesión de intercambio de chistes, fotos, fotomontajes, colmos, las 100 razones por las que es mejor ser hombre que mujer…, relatos de la vida, etc., etc. con mis amigos. Es la parte que más disfruto de mi dÃa, cuando ayudo a difundir esta sana costumbre del correo.
18:04 – 18:14 : Arreglo mi escritorio y me sirvo un cafecito.
18:14 – 19:00 : Busco en páginas de subastas, almacenes virtuales y cuanto sitio encuentro unas aletas para buceo que quiero comprar desde hace dÃas y no he podido encontrar.
19:01 – 19:59 : Entro por última vez al correo. Respondo y mando nuevos mensajes para el dÃa siguiente.
20:00 : Salgo de la oficina después de un arduo dÃa de trabajo. ¡Es injusto que uno tenga que trabajar 12 horas al dÃa! ¿No?
Nota: Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia…
(Extraido y adaptado de www.enplenitud.com)
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