Hoy comienzo el mes con algo menos de peso. Y no es que me haya puesto a dieta, que deberÃa para perder esa tripita que ahora tengo, sino porque el lunes pasado me quitaron el apéndice, lo cual me ha tenido postrado en el hospital y posteriormente en casa, hasta ahora. Al parecer, el apéndice es ese órgano que todos tenemos, que pocos saben para qué sirve pero que cuando dice aquà estoy yo, mejor salir disparados para urgencias. O sea, que es como cuando el gobierno de turno dice que va a subir los impuestos, que mejor nos coja a todos confesados.
Este mes de septiembre nos va a deparar importantes novedades a nivel fiscal y laboral, puesto que la previsible subida de impuestos puede tener visos de que pase a través del IRPF e IVA. Sobre el IRPF, seguro. Y ya será más discutible y problemático tocar el IVA, pero puestos en lo peor, lo dejamos ahÃ.
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Vuelvo a editar esta sección después de varias semanas de ausencia con dos palabras muy usadas en operaciones financieras y bancarias: Al portador. Estas dos palabras, tenidas en cuenta mayoritariamente en el ámbito administrativo, más que en el contable, definen la titularidad de determinados documentos, bien sean cheques, acciones, bonos, obligaciones, pagarés o cualquier otro tÃtulo que se ponga en circulación.
Después de un paréntesis forzoso, motivado por la campaña de renta, el segundo trimestre de impuestos y las cuentas anuales, el blog vuelve con una sección fija, la de incluir problemas de Cálculo MercantÃl en el blog para que los usuarios y lectores se puedan entretener en su resolución.
Es una realidad que cuando el ambiente laboral en una oficina es bueno y todos saben qué tienen que hacer todo es mucho más facil, tanto para los empleados como para el jefe que los dirija. Si en un ambiente asàcada uno sabe a qué atenerse, conoce sus lÃmites y el de sus compañeros y, además, complementa con sus virtudes los defectos del que tenga al lado, los objetivos terminan por cumplirse sin mucho esfuerzo.
No, no me he ido de vacaciones, como alguién pueda pensar, tan solo me he tomado unos dÃas de relax bloguero después de un mes lleno de dificultades, de ahà que no haya escrito ningún artÃculo desde el pasado 31 de julio. Espero que me entiendan. Este último mes ha sido de los más estresantes que un servidor haya vivido en los últimos años y, la verdad, necesitaba descolgar y separarme del blog unos dÃas.
Estoy enfadado. Y mucho. No puedo entender lo que ha pasado este año con las cuentas anuales. Vale que era la primera vez que se presentaban con el nuevo formato. Vale que se complicaban más las cosas. Vale que habÃa que presentar más información. Pueden valer todas esas cosas y más, pero para eso la empresa correspondiente tenÃa el tiempo suficiente para planificar, desarrollar, programar y probar el programa en cuestión. Y visto lo visto, algo de lo anterior ha debido de fallar.
Hoy, después del maratón de presentaciones que realizamos ayer, ya he puesto el punto de mira en las cuentas anuales y héte aquÃ, que entre memoria y memoria, me encuentro con la noticia de que Hacienda quiere asignar a las empresas un correo electrónico y, de esa forma, enviarle a través de ese medio notificaciones, requerimientos y hasta a un inspector, si es preciso.
Antes que nada, me van a tener que perdonar, pero ya habrán notado que el Blog no se está actualizando en los últimos dÃas, y es debido a la carga de trabajo que tenemos ultimamente y que me está impidiendo escribir los artÃculos de forma más regular. Entre el Impuesto de Sociedades y las Cuentas Anuales estoy en un sinvivir, oiga. Y es que parece que nos los hubieran puesto con el propósito de promover la baja mental y fÃsica de asesores y contables, por que el que se haya enfrentado al impuesto y a las cuentas de una empresa y haya salido indemne, que piense como saldremos los que nos tenemos que enfrentar a más de una…
Pufff… Menos mal…  Alguien ha tenido la buena idea en Hacienda de aplazar sine die la obligatoriedad de presentar los libros del I.V.A. previsto para el año que viene. Esta obligación, que en un principio estaba limitada a las sociedades inscritas en las devoluciones mensuales del I.V.A., se iba a generalizar en el 2010 a todas las sociedades anónimas y limitadas, independientemente de su tamaño, lo cual aumentaba aún más la carga de trabajo de las más pequeñas y con menos recursos.
Dice un viejo refrán que al perro flaco todo son pulgas, expresión que incide en la idea de que, por muy mal que vayan las cosas, todavÃa pueden llegar a ser peores. Hago esta introducción al saber que el fisco, oséase, Hacienda, está buscando debajo de las piedras para intentar sacar dinero de donde sea, en vista de la recaudación que está teniendo en el año, producida como todos sabemos, por la situación económica que atravesamos.

